Asia Bibi sigue esperando la horca

Asia Bibi sigue esperando la horca

El Gobierno de Pakistán empieza a sentir la presión de millones de ciudadanos que reclaman la libertad de Asia Bibi, pero todavía no ha firmado su indulto, ni ha cesado la cruel persecución que padecen los cristianos en aquel país.

La presión de millones de ciudadanos de todo el mundo sobre el Gobierno de Pakistán está empezando a dar frutos.  Su presidente, Asif Ali Zardari, tiene sobre la mesa una orden de perdón. Pero no la ha firmado todavía. Y la situación de Asia en prisión es extremadamente peligrosa. Elementos radicales aprovechan estos momentos para tomarse la justicia por su mano: Asia podría ser asesinada en su celda sin esperar a la ejecución de la sentencia. El Gobierno incluso se ha curado en salud diciendo que la está vigilando.

Asia necesita un último esfuerzo. Su vida sigue dependiendo de la presión que podamos hacer sobre su Gobierno. Actúa ahora para no tener que ver mañana en el telediario la noticia de su ejecución:

En el pueblo donde vive Asia, Ittanwali, viven 1.200 familias. Solo cien son cristianas. Su familia, cristiana evangélica, incluyendo a sus hijos menores de edad, fue perseguida por sus vecinos, apaleada y torturada. Y ella terminó ante la justicia.

Primero la condenaron a una multa equivalente a lo que gana en un año un trabajador en Pakistán. Y luego la condenaron a muerte por decir que la Verdad reside en el Evangelio.

La presión directa sobre el presidente de Pakistán, Asif Ali Zardari, puede salvarla. También la presión sobre Embajada pakistaní en España.

En Pakistán demasiados condenados a muerte no llegan vivos a la horca: un gran número de ellos aparecen asesinados en sus celdas, mientras aguardan la ejecución de la sentencia.

Nosotros nos encargamos de enviar tu mensaje al presidente de Pakistán, Asif Ali Zardari, y a la Embajada pakistaní en España.

En Pakistán los cristianos están padeciendo una persecución sin precedentes. Después de las inundaciones, que han devastado el país, los talibanes han desencadenado una oleada de destrucción y muerte contra esta minoría, el 1,6 por ciento en una población de 165 millones de musulmanes. Echa un vistazo a esto:

Los cristianos son asesinados, se prende fuego a sus viviendas con ellos dentro, se intenta matar a sus obispos. Y los políticos locales no se atreven a plantar cara al fundamentalismo por miedo a convertirse ellos también en víctimas de la barbarie. Asia Bibi puede ser la próxima víctima.

Firma ahora y envía tu mensaje al Presidente de Pakistán:

http://porasiabibi.org

Recursos informativos: